En ocasiones no podemos evitar compararnos con otros, como mamíferos tenemos la necesidad de hacerlo para sentirnos realizadas. Pero ¿Conoces las situaciones perjudiciales que esto puede traer? ¿Qué aspectos buenos puedes obtener?
En este blog te brindo las herramientas para convertir la necesidad de compararnos, en algo positivo. Si tienes la necesidad de compararte, ya que lo harás, trata de concentrarse en aspectos de superación y utilizarlos como ejemplo. Alguna vez en nuestra vida debemos haber admirado a alguien, utilicemos esa admiración para estudiar las herramientas que esa persona utilizó para lograr sus objetivos. No temas en preguntarle sus secretos para alcanzar el éxito, si es una persona de luz no tendrá el temor de darte sus recomendaciones para llegar a la meta. Aprende a diferenciar la admiración de la envidia, la envidia es aquella que se presenta con coraje, mientras que la admiración es aquel sentimiento de gusto y alegría por el bien de los demás. La admiración nos permite dar el paso a la motivación de querer realizar algo, por que sabes que lo puedes lograr.
No importa cuánto tiempo te tome completarlo, lo importante es hacerlo bien y que esa sea tu mayor satisfacción. En ocasiones se nos presentan situaciones que puede postergar algún deseo, por ejemplo, la llegada de un hijo y una situación familiar inesperada. Recuerda que el llegar a la meta primero no te hace el mejor, el llegar con la frente en alto, sabiendo que hiciste los correcto es tu mayor logro. Te invito a que realices una introspección objetivamente, piensa en algún articulo que adquiriste, solo por que otra persona lo tenía y al presente lo utilizaste en muy pocas ocasiones, (es probable este nuevo) y ahora ocupa un lugar en el fondo del armario. Cuando hablo de armario me refiero no solo a esa esquina de tu casa que sólo sirve para guardas cosas viejas, cuando hablo de armario también me refiero a esa esquina en tu corazón que solo alberga los aspectos negativos de tus vivencias. En ese armario no debe quedar tu autoestima y amor propio, aprende a aplaudir tus logros y prácticas. Si aun así quieres seguir comparándote hazlo contigo misma, piensa en todas las situaciones que has resuelto de forma positiva y utilízalas de herramienta para el futuro.
No te autocastigues, comprende que todos los seres son diferentes, con diferentes situaciones, metas, retos y el tiempo no debe ser un factor para aprobar o perder metas. Permite compartir con otros tus logros y lo que hiciste para llevarlo a cabo, conviértete en esa guía que la persona necesita en un momento dado. Recuerda que no sabes cuánto puedas aprender, de sus vivencias y consejos, no desprecies sus enseñanzas.
Recuerda que todo proceso tiene su crecimiento, y todo crecimiento tiene su aprendizaje.
Con amor,
Annette Figueroa